sábado, 29 de marzo de 2008

EL HIJO PRÓDIGO


Hace varias semanas que me viene persiguiendo por todas partes la parábola del hijo pródigo...Y como uno ya la conoce a veces cae en la soberbia de creer que ya ha comprendido todo lo que tenía que comprender, pero no repara en que la Palabra es Viva y Eficaz, siempre es novedad, siempre nos enseña cosas nuevas y habla HOY...
Hace algunos días antes de la pascua hice una muy buena confesión, y yo creí que con eso más o menos estaba bien a modo de "vuelta a la casa del Padre"...
Pero me siguió persiguiendo el bendito hijo pródigo...entonces decidí intentar abrir el corazón a lo que el Señor me quería decir con esa Palabra...y creo que entendí algunas cosas...a saber:
entendí que de muchas maneras uno está lejos del Padre, por ejemplo...
soy un hijo pródigo cuando:
-estoy dividido, exiliado de mi mismo, cuando no sé quién soy, qué quiero, qué me pasa, qué siento...
-cuando tengo miedo y me angustio frente a las distintas circunstancias de la vida
-cuando juzgo a los demás en vez de amarlos e intentar comprenderlos
-cuando peleo y me enojo aún con los que más creo amar
-cuando me vuelvo egoísta y perezosa para hacer el bien
-cuando vivo corriendo de un lado al otro, como enloquecida, sin saber a dónde corro en realidad..o mejor dicho, corriendo a ningún lado...
-cuando me castigo a mi misma por no ser todo lo buena, linda, inteligente, productiva, creativa que se supone debo ser...o mejor dicho supongo que tengo que ser, y me dejo ganar por el perfeccionismo.
-cuando me cierro a lo que otros puedan decirme y prefiero quedarme en mis estructuras o maneras de ver las cosas, enfrascada en la soberbia de que NADIE SABE LO QUE YO SE.
-cuando me aíslo del resto creyendo que voy a encontrar las soluciones sola, a mi manera...y me quedo encerrada en mi propio infierno interior.
-cuando quiero ser santa por mis propios medios...
-cuando prefiero huír o retirarme de una relación que me desafía a amar, a arriesgar, a comprometerme.
-en definitiva cada vez que busco la independencia de Dios y del prójimo malgasto mi herencia y frustrada tengo que volver con la cabeza gacha a casa de mi Padre...
Jesús nos dice en el Evengelio de Juan, " SIN MÍ NADA PUEDEN HACER"...y no se trata de vivir orando o encerrado en una Iglesia, ni se trata de vivir pendiente de no caer en pecado...se trata de vivir MIRANDOLO A ÉL...porque cuando lo miro a ÉL:
-salgo de mí misma, de mi egoísmo, de mi encierro, puedo empezar a abrir el corazón
-entiendo y conozco mejor quién es Él y quién soy yo
-encuentro la salida a las tormentas de la vida cuando miro a ÉSE a quién hasta los vientos y las tempestades le obedecen, todo lo que me aflije se vuelve pequeño, insustancial ante su Poder y su Presencia
-me lleno de su amor y me sano,y entonces puedo empezar a amarme y a amar en plenitud
-me libero de mi mirada recortada de la vida y puedo encontrar caminos donde no los había
-cada vez me dan más ganas de mirarlo y de confiar en Él, de depender de su Amor para TODO
-encuentro la verdad de las cosas y la respuesta a mis preguntas
-todo vuelve a ordenarse
-en definitiva me vuelvo consciente de mi debilidad y de mi pequeñez, crezco en la humildad y me vuelvo sensible y dócil al´Espíritu, entonces ya no soy yo quien pelea, quién trabaja, quién ama, sino Cristo viviendo y actuando en mí.
-recupero mi dignidad y mi libertad
Entonces me dí cuenta que no es cuestión de estar por estar en la casa del Padre, sino que es cuestión de estar UNIDA al Padre, dejarme ser hija, y dejarlo ser verdaderamente mi Padre...y descubro que no estoy sola, que alguien cuida de mí, que alguien pelea por mí, que alguien controla todo por mí, que alguien realmente me ama tal como soy.
y para rematar mi reflexión, accidentalmente prendo el estéreo y me escucho cantando...

Pon tus ojos en sus ojos
y míralo un momento con amor
pon tu vida entre sus manos
y escucha su voz
por caminar sin mirarlo has tropezado,
estar herido y angustiado,
no te niegues la oportunidad

Vuelve tu mirada al Señor
y recibe el misterio
para salir del dolor y el temor
vuelve tu mirada al Señor
que Él no desprecia
un corazón sincero


Pon en Él tus esperanzas,
dejá que te acaricie el corazón
Pon tus piedras a sus pies
confía en su amor
Por caminar sin mirarlo has tropezado
estás herido y encerrado
no hace bien tanta soledad.

BEBE TU PROPIA MEDICINA, no es cuestión de estar en la casa del Padre, es cuestión de dejarse abrazar o no por Él.
Abrazame fuerte en este día Señor, quiero estar con vos, en vos, porque entre tus brazos nada, absolutamente nada malo puede pasar. Te amo Papá.

miércoles, 19 de marzo de 2008

MIEDO


EMOCION DESTRUCTORA

El miedo, conocido como el temor, susto, pánico, es una sensación de conflicto que embarga al hombre desde el comienzo de la creación. El miedo vino por la desobediencia del hombre a Dios; la palabra miedo aparece como uno de los grandes conflictos del hombre debido a su posición de desobediencia delante de Dios,lo que no significa acatar una ley cual marioneta, sino que obedecer viene del verbo OBBEDIERE...que quiere decir BIEN OÍR. El miedo surge cuando el hombre deja de BIEN ESCUCHAR a Dios. Antes de la creación no existía el miedo, aparece por primera vez en la boca de Adán, quien fue el primero que utilizó la palabra miedo, después de haber caido, dice Génesis 3:9-10
"Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí"

El hombre no sabía lo que era el miedo hasta que dejó de oír y obedecer la voz de Dios.
Tenemos una naturaleza triple: primero nuestra parte externa, el cuerpo con sus cinco sentidos transmitiendo mensajes hacia el interior y el exterior, los sentidos son los puentes que nos permiten establecer una comunicación y llevar emociones causadas desde el medio externo y el cuerpo hasta el alma y el espíritu.

En el alma están puestos la voluntad, el intelecto, está la parte de mi yo consciente, están mis metas, mis motivaciones, están todas las partes de mi consciencia interna y externa. Mas adentro del hombre pero llenándolo todo y transmitiéndole la energía vital está la parte espiritual,el espíritu que Dios forma dentro del hombre cuando es concebido (Zacarías 12:1), Dios forma y da un espíritu nuevo y único para cada ser creado, para que seamos criaturas completas de tres partes cuerpo, alma y espíritu.

Pero en el momento en que Adán desobedeció a Dios, su parte espiritual murió es decir fue separada de Dios, mientras en Adán estaban funcionando integras las tres partes de su naturaleza, no moría espiritualmente, no tenía miedo, no se avergonzaba, no sufría y no moría físicamente.

El hombre de hoy vive atemorizado, porque la mayoría de los seres humanos no tienen una comunicación directa con Dios, no tienen a CRISTO JESUS en su corazón y su vida espiritual no ha sido renovada, revivida, no han nacido de nuevo del Espíritu y su parte espiritual sigue muerta, es como si el hombre se encontrara trabajando solo con dos partes de su naturaleza cuando debería ser trino, es por esto que se presentan los conflictos mayormente.

Adán no mostró ninguna señal de deterioro en sus áreas física ni espiritual hasta que desobedeció, en ese momento se secó la parte espiritual que le permitía tener contacto constante y permanente con el creador, al entrar el pecado se desconectó de Dios y empezó a tener problemas y fue cuando apareció por primera vez el miedo. La separación con Dios no solo nos trajo el temor, sino una vida incompleta. De ahí el vacío existencial y la falta de sentido del hombre.

En cualquier momento de nuestra vida hemos podido experimentar el miedo.

Lucas 5:1-10 "Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Navega mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado, mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres".

Muchas veces el hombre se atemoriza por situaciones internas como externas de las cuales no está seguro, éste fue un momento en que el hombre se sintió atemorizado ante lo que vio, qué vio? El poder de Dios, se sintieron poca cosa cuándo vieron el milagro, se llenaron de temor porque vieron algo que nunca habían visto.

Cuando llegamos a la vida cristiana venimos con cierto temor y desconfianza, pero cuando empezamos a experimentar el poder y la presencia de Dios lo que sentimos es un temor reverente. Lástima que la mayoría del temor de los hombres no es el temor de Dios, que no es miedo sino AMOR a Dios,en cambio es el temor que tuvo Adán por el pecado, por la desobediencia.

Cuando el miedo se presenta produce algunas reacciones físicas como: náuseas, taquicardia, debilidad, sudor, malestar estomacal, temblores, contracturas, resequedad en la boca, confusión, lagunas mentales, esto significa que el miedo está causando daños, cuando estamos con Cristo el nos ayuda, nos da seguridad cuando nos dice que está a cargo de todo lo nuestro, vemos realmente los resultados y aprendemos a superar el miedo, a abandonar el CONTROL en Él.

Aunque estamos viviendo momentos de grandes tensiones que producen temor en muchas personas, tenemos que pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a determinar cuál es la causa de ese miedo que nos está haciendo daño, la Biblia dice que el temor lleva en sí mismo castigo, la palabra de Dios dice que los temores nos llevan cada vez más lejos del Señor y el castigo más grande que hay es perder la comunión con Dios, las pruebas nos acercan al Señor, y El no nos permite andar con miedo porque nos ha dicho que echemos fuera todo temor y nos dice venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados, el temor es una fatiga, nos cansa. EL Señor en la cruz del calvario fue probado, llevó, superó y triunfó sobre todas nuestras aflicciones, ¿entonces por qué continuamos llevando temores en nosotros? Porque no tenemos una relación buena con Dios. Nos falta confianza en él.
El CAMINO DE UN MIEDOSO:

Hay dos herramientas que el miedoso siempre carga: EL RAZONAMIENTO y LA IMAGINACION. Cuándo aparece el miedo en una persona lo primero que utiliza mal es la imaginación porque ésta es engañosa, entonces lo que es pequeño lo ve gigante por ejemplo una niña le dice a su madre voy a la tienda y si su madre está llena de miedo razona y piensa "al salir mi niña queda expuesta al peligro del mundo donde hay violadores, un carro la puede atropellar, o tal vez se la pueden robar"; y comienza a razonar temerosamente y entonces aparece la imaginación y ve a la niña ya atropellada por un bus, robada y sufre, entra en desespero porque está razonando mal y dando como un hecho cosas que no han sucedido.


PRIMER PASO:
Aparece el sentimiento de inseguridad, porque nada es seguro para el miedoso, no tiene confianza en Dios, por lo tanto desconfia de todas las circunstancias desconocidas

SEGUNDO PASO:
Huida mental, la timidez es una forma del miedo, por ejemplo, una la persona tímida necesita un empleo, ve el anuncio en un periódico, siente que lo necesita pero inmediatamente aparece el sentimiento de inseguridad y se dice, que tal que yo no sirva para este trabajo, luego aparece la huida mental diciendo yo mejor no voy, después que el sentimiento de huida mental aparece viene el sentimiento de temor al fracaso.

TERCER PASO:
Es la cautela, la desconfianza y la preocupación constante; es decir, puede ser que esa persona tome la decisión pero va con miedo, entonces la persona va con cautela, con desconfianza, se llena de temor y cuando llega al lugar del empleo aparece la cautela exagerada y no lo deja acercarse porque cree que eso no es para ella; el temor no nos deja enfrentarnos a una situación con libertad, sino que nos vuelve pequeños ante una circunstancia que debemos afrontar. La preocupación constante viene cuando ya se ha tomado una decisión y el miedo se ha apoderado de la persona.

CUARTO PASO:
La incapacidad, la impotencia, el fracaso; la persona insiste en que no es capaz de enfrentar determinada circunstancia.

QUINTO PASO:
La alarma; la persona se adelantó a los acontecimientos y con una visión pesimista dio por hecho que fracasó, se alarma por todo y se vuelve irritable, por la carga que le ha producido el aparente fracaso pone de manifiesto su irritabilidad permanente, aparece la depresión, intolerancia, ira, más inseguridad, desasosiego, ansiedad y angustia.

SEXTO PASO:
La angustia; se nota a todo nivel, dónde quiera que va está manifestando que está mal.

SEPTIMO PASO:
El pánico; hay personas que no pueden salir, tiemblan, van caminando por la calle y sienten que las siguen, que las van a agredir o tal vez a robar, les empiezan a temblar las piernas y es tal el pánico que entran en crisis, todo por algo que se imaginaron. Sienten un miedo gigante incontrolable.

OCTAVO PASO:
El terror; el estado del terror es cuando la persona ya no puede mas y se bloquea, o entra en crisis permanentes de gritos, de llanto combinado con depresión profunda. la persona actua desesperadamente y si esta situación persiste puede degenerar en paranoia o en la locura.

FORMAS CON LAS QUE SE DISFRAZA EL MIEDO

De timidez, de pesimismo, de escrúpulos y excesiva moralidad, de vanidad, de aburrimiento.

Existe tambien el miedo a la soledad, a la persecución, al dolor, a la ruina, temor a no poder pagar las cuentas, al que dirán, a la enfermedad, al cambio o a dejar algo y a la muerte, la gente le tiene miedo a la muerte porque no tienen seguridad de su salvación, cuando estamos con Cristo tenemos la seguridad que si morimos partimos con él, y no en cualquier momento, sino cuando Él quiera, o sea, cuando debe ser.

Nosotros somos los culpables de transmitirle el miedo a nuestros hijos asustándolos con una inyección o con llevarlos al odontólogo si se portan mal, encerrandolos en cuartos oscuros o asustandolos con aparentes personajes invisibles.

El miedo al cambio, a dejar lo que tengo por seguir otra forma, el miedo a dejar mi casa por irme para otro lugar, el miedo a cambiarme de ciudad, el miedo a dejar mi trabajo por otro, el miedo a que me deje mi pareja, el miedo a quedarme solo, el miedo a que no me quieran, a no ser amado...

Lucas 18:29-30 "Y El les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en la vida presente, y en la vida venidera".

Así que en cualquier paso que vayamos a dar no debemos tener miedo, porque mientras nos movamos en comunión con Dios, cualquier paso que demos ,aunque aparentemente pensemos que vamos a perder, siempre con Dios estaremos ganando, todas las cosas que nos ocurren a los que creemos, a los que somos llamados para conocer al Señor, nos ayudan para bien dice la palabra, o sea, son para nuestro bien, nuestra felicidad. (Romanos 8:28).

El gran temor que todos tenemos es el temor al fracaso, la palabra dice en Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" y también dice...en Isaías 49.."los que confían en Yavéh, jamás quedarán frustrados"..
Como ovejas del Señor, cuando nos hemos enfrentado a un problema hemos sentido dos voces, la de Satanás y sus demonios que nos dicen, tu no eres capaz, no vas a salir jamás de esta situación, pero luego viene la voz de Dios, el Espíritu Santo habla a nuestro corazón y nos dice que no temamos, que El no nos va a dejar avergonzados, entonces sentimos alivio en nuestro corazón, nada ni nadie nos podrá hacer daño porque estamos en las manos del Señor, el problema que estas pasando es nada delante de la presencia del Señor, El dice que estás en sus manos y que de allí nadie te puede arrebatar, porque la mano de Dios es poderosa, fuerte y grande.

Isaías 41:10 "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios, yo te doy fuerzas; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. "

Debemos darle la gloria y darle gracias aún en el momento en el que estemos pasando por temor y vergüenza porque Dios se agrada de esa fe, El siente felicidad cuando ve que sus hijos son valientes en medio del problema, pero sobretodo porque la alabanza, vence lo malo, y nos da la victoria sobre todos nuestros enemigos. En cambio persistir en el temor es alabar al Malo.

2 Corintios:12:9 " Y me ha dicho: Te bastará mi gracia; porque mi poder se manifiesta en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo" cuando pido su ayuda y le doy gracias a Dios en el momento del miedo, el poder del Señor desciende sobre mí, me capacita, me hace valiente y me lleva adelante.

No temas sea cual sea la situación por la que estes pasando, teme mas bien si te apartas del Señor para confiar en otro o en tu propia fuerza, si caes y fracasas, es porque te apartaste de las manos de Dios libremente, mas no porque el Señor te haya soltado. Aún así, mayor que tu equivocación es su misericordia, Dios siempre perdona al que se arrepiente, Dios siempre nos da una nueva oportunidad para devolvernos la comunión con Él si lo buscamos con el corazón.

A veces también le tenemos miedo a Dios, nuestros pecados o equivocaciones nos acusan, pero recordemos que el verdadero arrepentimiento nos acerca a Dios, a su misericordia, en cambio el remordimiento y la culpa, nos alejan de Él.

Jesús, en la cruz del Calvario ya pagó por ese miedo y esa inseguridad que estás viviendo ahora, y por eso "puede el débil decir soy fuerte"...

Si te están persiguiendo, si tenés temor, hay un galardón, un premio para vos si sos capaz de decirle al Señor gracias por ésta dificultad, porque todo esto es NECESARIO para que aprendamos a depender de El y no de nuestras propias fuerzas.

1 Juan 4:18 "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor hecha fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. El que teme, no ha conocido el amor"..Jesus siempre nos está invitando a CONOCER a Dios, que es el AMOR, para no sentir temor sino una esperanza verdadera y que esa preocupación, ese temor, esa ansiedad se vaya cuando habiendo conocido su amor puedas decirle: Señor te amo, me amo, y amo a mi prójimo como a mí mismo, porque en el verdadero amor no hay temor. El Señor permite la prueba para que aprendas a conocerlo y depender más de Él y así poder conocer su voluntad, recuperar la COMUNIÓN con Él y ser feliz.

Jesus ya clavó en la cruz todos tus dolores, temores y sufrimientos, Jesús es la solución a todos tus temores, sean del origen que sean...Buscalo, hacé la prueba..
"entonces sabrán que soy Yavéh y los que en mi esperan, jamás serán defraudados".

Fuentes:Movimiento misionero mundial, Colombia.
Busca la Paz y consérvala, Jacques Phillipe
www.catholic.net

viernes, 14 de marzo de 2008

CARTA

Señor,
Quiero volver a ser como un niño que confía plenamente en su padre. Quiero saber como escuchar cuando querés educarme y hacer cuanto me pidas. Qué distinto soy hoy día, me envuelve el tiempo, los quehaceres y las muchas distracciones que suelen surgir. Quisiera aprender a tener el tiempo para vos y poder comprender muchas cosas. Hoy sufro de orgullo, de soberbia y de desconfianza. Mi corazón herido se ha convertido en un corazón duro y distante de mi Dios y de mi prójimo. No comprendo a la gente porque no deseo comprender, no escucho a los demás porque no quiero escuchar, no motivo a la gente porque me falta motivación, qué necio soy. ¿Qué busco? ¿Qué quiero? A caso lo sabes vos.
Recuerdo que en la niñez sabía como aprovechar bien mí tiempo y hasta podía descansar bajo un árbol sin que nadie interrumpiera ese momento sagrado. A veces solo miraba el cielo, contemplaba la forma en que se movían las ramas de los árboles y disfrutaba de la suave brisa del viento que me acariciaba la cara. Recuerdo como añoraba encontrarme con mis amigos y escuchar lo que habían hecho durante el día. ¡Cuántos momentos agradables! Hay breves instantes en que surge en mi mente escenas de cuando te hablaba y me maravillaba el por qué yo podía ver, moverme y hablar. Me maravillaba ver cuantas cosas increíbles no comprendía pero al pasar el tiempo y crecer, dejé de sentir esas maravillas. Ya comprendía con mi propia inteligencia y podía entender el por qué de muchas cosas y perdí la capacidad de maravillarme, de escucharte y de verte en todo lo que me rodeaba. Lo que más me causa tristeza es ver cuanto ya no te veo en la gente. ¡Cuántos hombres han perdido la sensibilidad del corazón! ¡Cuántos han podido disfrutar de la sabiduría de Dios y la han remplazado con la sabiduría humana! Sí, yo mismo me incluyo y me causa gran tristeza ver el estado en que me encuentro hoy. Hasta cuando voy a seguir perdiendo mi tiempo en cosas inútiles y pasajeras. ¿A dónde voy Señor? ¿Decime, a dónde voy?
Cuánto deseo ser niño otra vez y abrazarme junto a mi padre, sentarme en su falda y escuchar la melodiosa voz que me habla. Cuánto quisiera saber abandonarme ahora sin miedos y rodeos, sin poner obstáculos y pausas. ¿Qué me pasa Señor? ¿Hasta cuándo, hasta cuándo? Quiero, deseo y busco ser como niño otra vez. Capacítame Señor, muéstrame cómo saber escuchar, hablar y morir al hombre orgulloso, a la soberbia y a la dureza de corazón.
Dame luz, dame verdad, dame fe Señor. No ignores mi petición, enseñame y llevame nuevamente ante vos como antes. Ya no quiero ser igual, quiero producir frutos en mi vida. Quiero saber ser hermano, prójimo, amigo de Dios, amigo del hombre. Quiero saber amarme y dejarme amar, valorarme y saber valorar, escucharte y saber escuchar, amarte y yo amar. ¿Decime Señor, que tengo que hacer para ser libre de este hombre que me tiene prisionero?

Respuesta:

Los pensamientos de los hombres no son como los de Dios. Dios es sencillo en sus palabras, Él se regocija en aquellos que hacen buen uso de los dones que se le han dado. El hombre sin temor de Dios se distancia y se le endurece el corazón. Poco a poco se enferma el alma, comienza la ceguera y sordera espiritual. Su propia sabiduría lo transforma en hombre soberbio e indiferente. Gota a gota y paso a paso desvanece su sensibilidad y su sencillez. El niño interior comienza a disminuir y se da el fenómeno del hombre que se quedó en el desierto dando vueltas por cuarenta años.

Me preguntas hasta cuándo, bien, te diré. Hasta cuándo tú quieras que sea. Solo cuando aceptes que yo soy tu todo, entonces podrás ver, escuchar y vivir como hombre de Dios. Es entonces que podrás ser como niño porque habrás comenzado a salir del desierto y habrás podido comprender el amor. El amor lo abarca todo, es libertad, es paz, es luz y es saber vivir en Dios y con Dios en el mundo. Habrás de reconocerme en el prójimo decaído, pobre, humilde, sencillo y amado por mi. Habrás de reconocer los dones del hermano sin sentir celos espirituales, habrás de apreciar y dar gracias por aquellos que trabajan por Dios, habrás de manifestarte en gozo espiritual y en la luz del Espíritu.

Dices que quieres ser como niño otra vez pero, eso se queda en un círculo infinito de petición cuando no ejerces el primer paso, el de lanzarte sin miedo, el de reconocer las propias debilidades del corazón. Es hacer abandono, ser como un niño que confía plenamente en el padre como lo hizo Abraham con Isaac ante la petición de mi Padre a que se lo ofreciera como sacrificio a Él. Es saber escuchar en todo momento, saber realizar en obras tus palabras ante Dios. Sí, es ser presencia ante Dios que está presente ante ti.

Ser como niño es depender con plena confianza en la sabiduría de Dios, vivirla y hacerla tuya en tus obras. Es saber de todo corazón que todo cuanto posees te lo ha dado Dios. Es ver cuanto te ama y responderle a Él en el prójimo necesitado y en dar tu sí a Dios. Dices que quieres volver escuchar las palabras de tu padre, sentarte en su falda, pues ven, no esperes más y acepta el amor de Dios, vívelo y entrégate a Él.

sábado, 1 de marzo de 2008

TODO EL QUE BUSCA ENCUENTRA.

Controlar los pensamientos?

Mucho se escucha en la calle, aún en ámbitos cristianos la frase, “hay que controlar los pensamientos”...
Es cierto que gran parte de lo que nos roba la paz son nuestros pensamientos, y hay que rechazar todos aquellos que no provienen de Dios en el Nombre de Jesús, incluso en la Palabra, San Pablo nos dice...” renuévense en el espiritu de sus mentes”, y tbn nos dice “entonces la paz de Dios que supera todo entendimiento les guardará su corazón y sus pensamientos en Cristo Jesús”, también dice la Palabra en otra parte que debemos tener “la mente de Cristo”.. pero, es necesario aclarar, y recodar que no es con nuestras fuerzas, sino con las de Cristo...”Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, es cierto, pero OJO! Con confundirnos creyendo que esto es una suerte de MANTRA que por repetirlo va a hacerse carne en nosotros...bien dice Jesús en el Evangelio de Juan “ SIN MI NADA PUEDEN HACER”
Lo primero es comprender que porque me mentalice o autosugestione, no va a cambiar mi manera de pensar de plano...y que lo fundamental para tener nuestra mente y nuestro corazón en paz es comprender que TODO DEPENDE DE DIOS, incluso el obrar del enemigo es cosa que no se da sin que Dios lo permita...Entendiendo entonces que de Dios viene todo poder y todo bien, empecemos a intentar iluminar nuestro pensar...
Cuando recién empecé en el camino de la fe, mi guía espiritual me enseñaba un ejercicio un poco raro, pero que lograba calmar la guerra incesante de pensamientos negativos que a veces me recalentaba la mente y me dejaba agotada y confundida...simplemente era en oración pedir “ Señor, anula mi mente, mi cuerpo y mi espíritu, pon tu mente en mi mente, tu cuerpo en mi cuerpo y tu Espíritu en mi espíritu”...o sino también “que mis pensamientos se desvanezcan y aflore la inteligencia”...si bien eran como técnicas de autosugestión o de mentalización, hechas en oración y pidiendo el auxilio del Espíritu Santo, nos ayudaban a silenciarnos y poder escuchar al Señor...pero NO CAMBIABAN NUESTRA MANERA DE PENSAR, eran solo una herramienta para poder entrar en encuentro con Dios, par a AHÍ SI SER TRANSFORMADOS, porque éramos inexpertos, y nos costaba mucho salir de nosotros mismos para ir al encuentro de nuestro Padre...Pero, el hombre ha sido creado con la potestad innata de comunicarse con Dios, el Señor ha puesto en nosotros la facultad de poder encontrarnos en la oración con Él...como bien decía San Agustín...”mi corazón fue hecho para Dios y no descansa fuera de Él”...dicho de otra manera, innatamente, mi corazón sabe comunicarse con Dios...y esto es DON suyo, quién más sino Él puede ayudarme a encontrarlo?
Es necesario puntualizar en que NUESTRA MENTE SE VA TRANSFORMANDO EN LA MEDIDA EN QUE VAMOS CRECIENDO EN LA CONFIANZA PLENA EN DIOS...
El mundo nos dice...”CONTROLE SUS PENSAMIENTOS”, y el Señor nos dice..”ABANDONA TODO CONTROL EN MIS MANOS”...porque aún hasta la gracia del dominio propio, dominio de sí mismo, es don del Espíritu Santo...Entonces bien podríamos aquí elaborar una premisa o mejor dicho, la primera afirmación...
NO SE TRATA DE CONTROLAR NUESTROS PENSAMIENTOS SINO DE CRECER EN LA CONFIANZA EN EL SEÑOR.
Para poder crecer en esta confianza, es necesario CONOCERLO...porque nadie ama lo que no conoce...y el primer paso para conocer a Dios es la SINCERIDAD. Dios se ha revelado de tal manera que El está al alcance de aquellos que le buscan de todo corazón! Sin embargo El queda como un misterio escondido para aquellos que no le buscan porque no desean conocerle.

“Entonces me buscarán y me encontrarán, porque me habrán buscado con todo su corazón” Jer.29, 13.
En la próxima entrada les dejo un articulo relacionado con esto que encontré en la web, que quizás nos ayude un poco más a encontrar a Jesús y dejar de lado nuestros pensamientos ladrones de paz y alegría, para empezar a tener realmente La Mente de Cristo. Dios nos bendiga.

Queremos ver a Jesús...



Cuando las cosas marchan bien en nuestra vida es fácil buscar a Dios, pero que hacemos cuando Dios parece estar a miles de kilómetros de distancia? La prueba de la amistad es la separación y el silencio. En una relación o amistad siempre van a haber momentos de distanciamiento y de intimidad, cuando todo esta muy bien. Así de igual es la relación con Dios, no importa lo íntimo que sea, también llegará el momento en que experimentaremos ese tipo de distanciamiento. Es ahí, en esos momentos de distanciamiento, que es difícil buscar a Dios, porque parece estar lejos. Dios quiere ser nuestro amigo. El quiere que esa amistad madure y sea buena o si no la tenemos que la tengamos, pero ¿como lo hará? Muchas veces la pondrá a prueba con períodos de aparente separación: momentos en que sentiremos que nos abandonó o nos olvidó. Dios parecerá estar a años luz de nosotros. La Palabra nos cuenta que David tuvo una gran amistad con Dios. Dios lo consideraba alguien en quién Él podía confiar, conforme a su corazón y aunque su amistad era hermosa, muchas veces David sentía y se quejaba que Dios estaba lejos “aparentemente”. En Salmos 10:1, 22:1-2, Salmos 43:2. 44:23, Salmos 74:11, 84:14, 89:49. Por supuesto Dios no había dejado a David, como tampoco te dejará a vos. Dios prometió que NUNCA NOS DEJARIA NI NOS ABANDONARIA (Deuteronomio 31:8). Dios reconoce que muchas veces oculta su rostro de nosotros (Isaías 8:17), pero eso no quiere decir que no este al pendiente de nosotros. El hecho que a veces sientas que orás y no sentís nada, que te pasan cosas y que no te explicás porque, o sientas que cuando habláss con Dios tu oración no pasa del techo, es solo algo normal. Es un período de tu vida en donde Dios te tiene a prueba y quiere que la amistad madure o que llegues a tener una relación con Él, si es que no la tenés. Esto nos ha pasado a todos al menos una vez. Hay otro hombre en la Biblia, llamado Job a quien le pasó lo mismo. En Job 23:8-10 dice: 8 Si me dirijo hacia el este, no está allí; si me encamino al oeste, no lo encuentro. 9 Si está ocupado en el norte, no lo veo; si se vuelve al sur, no alcanzo a percibirlo. 10 Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro. Si Dios te esta haciendo pasar ahora por una prueba, ¡tienes que salir puro y perfecto! Porque es ahí donde Dios te sacará, y probará tu relación y amistad. Cuando Dios parece distante, podés sentir que está enojado con vos, o que te está castigando por algún pecado. Es cierto, el pecado te aleja de Dios. Ponemos triste al Espíritu de Dios y perdemos nuestra relación con El. Pero este sentimiento de distancia no tiene que ver tanto con el pecado, sino que es una prueba de fe y de fidelidad hacia Dios, porque es en estos momentos donde Dios te hace esta pregunta: ¿Me seguirás amando, obedeciendo, adorando y confiando en mí y siendo bueno conmigo aunque pases estos momentos? Las situaciones que probaran tu relación con Dios así como tu fe, son esos momentos en los que tu vida se esta derrumbando. ¿Como podemos adorar a Dios cuando no entendemos lo que pasa en nuestra vida? ¿Como podemos buscar a Dios cuando nuestra vida pareciera ser un desastre y todo va mal? Cuando estés en esos momentos en donde Dios parece estar distante, hay 3 cosas que puedes hacer: 1. Cuéntale a Dios EXACTAMENTE como te sientes: (Salmos 116:10) - Descargarse ante Dios (El se encarga de las dudas, temor, dolor, preguntas, TODO!) - Es posible confiar en Dios y sentirse afligido. Esto parece una CONTRADICCION pero realmente demuestra una gran fe: Crees en Dios - Creía que Dios escuchaba su oración - Creía que Dios le permitía decir lo que sentía y aun así lo seguiría amando (a el no le -dio vergüenza ni pena, el sabia que Dios lo iba a seguir amando aunque le dijera lo que le dijera). 2. Concéntrate en QUIEN ES DIOS - Date cuenta de quién es Dios, ES BUENO, AMOR, ESTA CON VOS, TIENE UN PLAN PARA TU VIDA, SE INTERESA EN VOS, CONOCE TODOS LOS DETALLES DE TU VIDA (TODO), DIOS TIENE EL CONTROL, ÉL ME SALVARÁ Y NO ME DEJARÁ. Concéntrate en quién es Dios, mientras vos mires a Dios y no a todo lo que te esta pasando, verás mas allá de los problemas y las situaciones. 3. Confía en que Dios cumplirá sus promesas: Tenés que aprender a confiar en que Dios no te va a dejar sin importar lo que pase. Primero es importante entender que lo que Dios más anhela es LA RELACION CON VOS. El permitirá este tipo de cosas para que te acerques a El. Dios quiere probar tu amistad. El quiere ver que tanto dependes de El, qué tan fuerte es su relación. O si no tienes una relación, El permite esto porque quiere que tengas ESA relación. Y si sientes que te falta algo es porque ese algo, es la relación con Dios. Salvando las distancias, podríamos compararnos con una bolsita de te. No sabremos qué tan fuertes somos hasta que nos encontremos en agua caliente. Dios muchas veces parece estar lejos, pero solo es para probar nuestra relación. El quiere vernos como reaccionamos y quiere que lo busquemos no importa lo que estemos pasando, que lo reconozcamos en TODOS NUESTROS CAMINOS (momentos fáciles o difíciles)
Hoy te invito a que decidas tener una relación con Dios. Quiero invitarte a que sin importar la circunstancia, o lo que estés pasando, te decidas a buscarlo con la CONFIANZA ABSOLUTA en que DIOS SIEMPRE ESTA AHI Y TIENE CONTROL DE TODO, PERO ESPERA POR TU DECISIÓN.
(artículo extraído de un boletín para Jóvenes)